Diario de vida

Vida cotidiana de una mujer de 30 y pico

Mocos, tos, y muchas carilinas tiradas por todos lados

Parece que el invierno y el jardín no son una buena combinación. O mejor dicho el invierno y muchos chicos juntos llenos de mocos que les llegan hasta la boca y que tosen en la cara del que tienen mas cerca no son una buena combinación. Y así esta semana cayó mi hija. Mi querida hija. Y yo preocupada por perder la libertad de mis pocas horas a la mañana hice lo imposible para que mejore rápido, pero no, la tos, el resfrío y la febrícula que le da paso a la fiebre me vencieron una y otra vez. así que hay que pedir ayuda para salir apenas una hora para hacer trámites (llámese terapia necesaria para seguir adelante) y respirar un poco de aire fresco. Amo a mi hija, pero cuando se enferma es una pequeña dictadora que da órdenes, que quiere ser atendida, que ama a su mamá, que dice que su mamá es suya y actúa en función de eso que ella piensa y hasta a veces grita. Duerme encima mío, me sigue al baño, desayunamos juntas, almorzamos juntas, quiere ver Manuelita vivía en Pehuajó ochenta veces seguidas, después la hora de tomar el té, y por último, la serie que en este momento en su hit: Yo Gabba Gabba. Que esta buena, pero cuántas veces seguidas se puede ver algo? Ojala nos mejoremos pronto y nuestras vidas vuelvan a la normalidad. El problema es que el invierno todavía no llegó. Creo que nos esperan muchas aventuras más este año.